Viva, llena, ruidosa, humeante, agitada. Un valle de torres altas y feas entre laderas de casitas de ladrillo visto, desde lejos daba una apariencia bien orgánica todo este caos. Por la noche se iluminaban poco a poco todas las casitas con luces tenues simulando un firmamento humano.

 La gente muy muy auténtica. La ciudad mercadillo, zonificados, el mercadillo de electrodomesticos, el de magia negra, el de polleras…

Uno de los días me intentarón hacer los lios unos rateros haciendose pasar por policias secretos en busca de turistas con drogas…menos mal que ya estaba informado y les consegui dar largas. Estuve alojado en un hostal dubuti!con cerveza gratis, cenorra, desayuno con creps…muy muy recomendable.